Llanes es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, situado en el norte de España. Limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Onís, Cabrales, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja, al este con Ribadedeva y al oeste con Cangas de Onís y Ribadesella. Se extiende cerca de 30 km a lo largo de la costa en el extremo oriental de la región. Cuenta con una población de 13.549 habitantes (INE, 2024).
Clima de Llanes
Llanes cuenta con temperaturas suaves durante todo el año, por lo que es un lugar donde puedes disfrutar de la brisa fresca y evitar el sofocante calor del verano. La temperatura media anual ronda los 15-16°C, lo que lo convierte en un lugar agradable para visitar en cualquier época del año. Además, la alta humedad relativa contribuye a la vegetación abundante y a los paisajes verdes de la región.
Cómo llegar a Llanes
Llanes se encuentra muy bien comunicada, tanto con las principales ciudades asturianas como con el resto de España. Muy cerca de ciudades como Santander, Oviedo o Gijón, de las que se encuentra a una hora aproximadamente en coche.
La forma más sencilla de llegar a Llanes es por la Autopista A-8, que discurre paralela a los principales pueblos y ciudades del Cantábrico. Una vez en la autopista, después es necesario desviarse por la salida con indicaciones de la N 634/AS-263, en dirección San Roque del Acebal/Parres/La Pereda/Llanes. Tras ello, solo deberemos conducir por la AS-263 durante poco más de 2 kilómetros para llegar a la villa de Llanes.
Sitios que visitar en Llanes
El conjunto histórico de la villa de Llanes es la parte del casco antiguo en la que se sitúan los monumentos de mayor relevancia, protegidos y declarados Bien de Interés Cultural. Los lugares que no puedes perderte si vas a Llanes son los siguientes:
Casco histórico de Llanes
Llanes cuenta con un Casco Antiguo, declarado Conjunto histórico-artístico, que se ha conservado en muy buenas condiciones hasta nuestro días, a pesar de los incendios sufridos en la edad media y del derribo de parte de su muralla en otros tiempos en los que el cuidado al patrimonio monumental no era siquiera considerado como una posibilidad. No obstante, hoy en día aún conserva el segundo tramo de muralla medieval más largo del norte de España.
Puerto de Llanes y Cubos de la Memoria
Llanes mantiene parte de la actividad pesquera, que marcó su economía hasta tiempos no tan remotos. De hecho, es su puerto pesquero y recreativo el que articula el urbanismo de la ciudad. Un refugio seguro, profundo y sinuoso en el que los barcos se protegían (y se siguen protegiendo) de los habituales temporales marítimos que barren este litoral.
Como atractivo adicional, conviene que vayas caminando hasta el espigón del puerto y observes la escollera a base de enormes cubos de hormigón. En una parte de ellos el pintor Agustín Ibarrola realizó entre 2001-2003 una colorista intervención artística, una obra conocida con el título de «Cubos de la Memoria».
Los bloques de hormigón, pintados con diferentes motivos y colores, forman volúmenes y crean un lenguaje diferente según actúen el agua o la luz. Están representadas la memoria del artista, del arte y del territorio. Es uno de los mejores ejemplos de arte público que podemos encontrar en nuestro país.
Torreón de Llanes
Construido con piedra caliza en el siglo XIII es uno de los elementos que formaban parte del sistema defensivo de la muralla. Tiene planta circular y unos gruesos muros de mampostería de entre 1 y 1,5 metros. En cuanto al diámetro es de unos 8 metros. Está considerado Monumento Nacional desde 1876, lo que lo convierte en una de las primeras construcciones consideradas como tal en Asturias.
Basílica de Santa María
La basílica menor de Santa María de la Asunción, o del Concejo, es otro de los lugares fundamentales en la visita al conjunto medieval de esta localidad. En ella se percibe una amplia mezcla arquitectónica: portadas románicas, la nave y bóveda centrales góticas o el retablo mayor de estilo plateresco son buenos ejemplos.
Paseo de San Pedro
Este paseo te llevará a contemplar el casco histórico de Llanes desde las alturas. El camino discurre sobre acantilados y está cubierto por una alfombra de hierba. Llegarás bordeando el pueblo desde el puerto.
Tras subir unas escaleras, prepárate para inmortalizar uno de los lugares más fotografiados de Llanes. Es una especie de pasarela natural, a través de la cual podemos observar sin obstáculos toda la villa medieval. Al fondo, la sierra de Cuera parece nacer directamente del mar y si el día está claro, se alcanza a ver hasta los Picos de Europa en la lejanía.
Palacio de los Duques de Estrada
Pese a su aspecto actual, consecuencia de un incendio que tuvo lugar a principios del siglo XIX y el desuso posterior, es imposible no sentirse impresionados ante la imponente fachada de este palacio. Ésta la mandó construir Fernán Duque de Estrada, primer conde de la Vega del Sella, en el siglo XVIII. Pero la historia del Palacio de los Duques de Estrada se remonta al siglo XI. De ese periodo sigue en pie parte de la torre de los Aguilar de San Jorge.
Ermita de la Virgen de la Guía
Muchas personas vienen hasta este pequeño templo con origen en el siglo XVI para disfrutar de las magníficas vistas al Cantábrico y a la Villa de Llanes que hay en su entorno. La construcción, como tal, con sus llamativos torreones, ha sufrido numerosas modificaciones a lo largo del tiempo, sufragados por las diferentes familias que han sido sus propietarias a lo largo del tiempo.
Playas de Llanes
Uno de los principales reclamos de Llanes son sus numerosas playas, unas cuarenta, algunas de las cuales son las preferidas por los asturianos. Aunque el tiempo en estas tierras a veces es algo traicionero, no es motivo para no acercarse a la costa cántabra y descubrir sus mejores rincones. Además, si tienes la suerte de que brille el sol podrás gozar de todo el esplendor de las playas de Llanes. Las más importantes son:
Playa de Toró
A esta playa se puede llegar caminando desde la misma localidad. No tiene una gran amplitud y abundan las rocas, pero aquí tendrás una estupenda perspectiva del puerto de Llanes. Si te vuelven loco las playas extensas de arena, tienes que visitar la de San Antolín, de una naturaleza salvaje y una de las favoritas de los surfistas.
Playa Gulpiyuri
Desde la playa Toró se accede a pie a la playa de Gulpiyuri. Declarada Monumento Natural y Paisaje Protegido, su peculiar morfología de acantilados forman una pequeña playa situada tierra adentro. En ella el agua del mar entra a través de un túnel que se ha ido formando entre las rocas. Su singularidad, unida al verdor de su entorno, no te dejará indiferente.
Playa de Poo
Esta playa se encuentra a unos 3 kilómetros de Llanes y es una opción excelente si buscas un sitio tranquilo al que puedas acudir con niños, sobre todo si la marea está alta.
Playa de Torimbia
Esta playa te trasladará a tierras paradisíacas, tanto por el color azul de sus aguas como por su espectacular paisaje. Cuenta con una gran riqueza vegetal y está protegida, por lo que tendrás que dejar el coche y caminar unos minutos para acceder. Además, es una de las playas nudistas más bellas de toda la costa cántabra.
Playa de Ballota
Es una de las más recomendadas. En ella encontrarás un oleaje calmado y arena dorada. El islote que se sitúa enfrente y las verdes laderas que la protegen hacen que se cree un paraje exclusivo. Si las olas son intensas, entrará en acción el bufón de Santa Clara, una chimenea natural situada en el acantilado por la que el agua sale despedida, como si de un géiser se tratara. En esta playa también puedes acudir al mirador de la Boriza para recrearte con las vistas.
Playa de Cuevas del Mar
En esta playa, como su nombre indica, encontrarás una orilla salpicada de cavernas y acantilados que las olas han ido tallando. Por sus características geológicas, es otra de las muchas playas protegidas que podrás conocer en Llanes.
Gastronomía
Llanes ha alcanzado gran renombre en materia culinaria. Y no es para menos, pues la oferta, siempre de calidad, es muy amplia y tremendamente tentadora.
Los productos del mar son los protagonistas, sobre todo los pescados de roca y mariscos (centollo, bogavante o bugre…). Por otro lado, destaca la sidra como bebida tradicional.
Respecto a los postres, destacan los buñuelos, magdalenas y hojaldres de Llanes, el helado Peña Santa, las castañas pilongas o mayucas, el arroz con leche, la miel y, sobre todo, los maravillosos quesos artesanales de leche de vaca y oveja.


