Comprar una vivienda para después alquilarla se está convirtiendo en una forma cada vez más popular de generar ingresos para los pequeños inversores que buscan obtener el máximo rendimiento de sus ahorros. A finales de 2023, la rentabilidad media de la vivienda en España fue del 6,4% anual, un 0,1% menos que el año anterior.
A pesar del descenso, se trata de la cuarta mejor cifra desde 2016, significativamente superior a la rentabilidad de los bonos del Estado o los depósitos bancarios. Sin embargo, hay diferencias significativas entre ciudades, ya que las más atractivas ofrecen entre el 8% y el 10% anual, mientras que las menos interesantes desde este punto de vista no llegan ni al 4%.
La única localidad donde se ofrece un retorno superior al 10% es Gandía (Comunidad Valenciana). En la última década, este índice ha pasado del 4,8% al 10,7%, lo que la convierte en la ciudad más atractiva para los inversores por cuarto año consecutivo. Le siguen Laredo (9,7%), La Manga del Mar Menor (9,7%), Lucena (8,9%), L’Ospitalet de Llobregat (8,7%), La Línea de la Concepción (8,3%), Talavera de la Reina (8,3%), El Ejido (8,2%), Algeciras (8,1%) y Molina de Segura (8,0%).
Los municipios con las rentabilidades más bajas son Ibiza (3,7%), Getxo (3,9%), San Sebastián, Sitges (ambos con un 4%), Benahavís (4,1%), San Cugat del Vallès (4,3%), Calvià (4,4%), Marbella, Orihuela, Santiago de Compostela y Pamplona (todos con un 4,5%).
El análisis por comunidades autónomas muestra que la rentabilidad de la vivienda ha aumentado en doce regiones, y en siete de ellas es igual o superior a la media nacional. Las más interesantes para la inversión son Comunidad Valenciana (7,9%), Murcia (7,4%), Cantabria (7,3%), Castilla y León (7%), Cataluña (6,9%), Asturias (6,8%) y Navarra (6,4%). Por debajo de la media se sitúan Aragón, Extremadura, Canarias, Castilla-La Mancha (todas con un 6,3%), Andalucía (6,1%), Galicia, País Vasco (ambas con un 6%), La Rioja (5,9%), Comunidad de Madrid (5,5%) y Baleares (5,3%).


