La guerra comercial no ha impedido la llegada de capital estadounidense a España. Las inversiones procedentes de Estados Unidos aumentaron un 84% durante el primer semestre de este año, un ritmo de crecimiento superior al registrado por el conjunto de la inversión extranjera, que creció un 31,2% hasta alcanzar los 12.446 millones de euros. De este modo, la inversión estadounidense muestra una fuerte recuperación tras los débiles resultados de 2025, cuando durante los primeros seis meses del año se desplomó un 48% hasta los 1.322 millones de euros.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, España ha reforzado su posición como cuarto país del mundo por volumen de inversión extranjera, únicamente por detrás de Estados Unidos, Reino Unido e India.
En este sentido, Estados Unidos ha vuelto a reforzar su posición como principal inversor en la economía española. Representa el 23% de toda la inversión extranjera en España, con un total de 2.857 millones de euros. Le siguen Francia (2.129 millones), Reino Unido (1.845 millones), Italia (545 millones) y Japón (440 millones).
Paralelamente, el Gobierno español destacó que casi uno de cada tres euros de inversión extranjera directa se destinó a proyectos “greenfield” – es decir, a la creación de nuevas capacidades productivas.


