El turismo sigue siendo uno de los principales motores de la economía española. Este verano, en la mayor parte de las comunidades autónomas de España se han registrado cifras récord de ocupación hotelera y beneficios en el sector turístico. Los destinos costeros siguen siendo los más atractivos, aunque el turismo rural también ha alcanzado niveles muy elevados.
Cifras récord en las regiones de España
La Comunidad Valenciana cerró agosto con una ocupación hotelera del 92%, casi un 1% superior a la del verano pasado. También llegan datos positivos de Cataluña, donde en julio los hoteles batieron récords de número de turistas; de Extremadura, que a finales de 2026 se acercará a la cifra de dos millones de visitantes; de Canarias, donde se registró una ocupación cercana al 85%; y de Galicia, donde la ocupación media se situó en torno al 72%, lo que permitió aumentar la rentabilidad del sector.
Uno de los principales factores que contribuyeron al éxito de la temporada fue el eclipse solar total, cuya observación fue posible en numerosos territorios de España. Destaca especialmente La Rioja, donde este fenómeno provocó un fuerte crecimiento del turismo rural y una afluencia de visitantes extranjeros – hasta el punto de que en algunos establecimientos su proporción alcanzó el 80%.
En general, España presenta resultados muy positivos de la temporada turística. Sin embargo, fenómenos naturales adversos como los incendios forestales han dejado huella en algunas regiones – en particular, en Aragón y en varias zonas de Andalucía.
Aragón y Andalucía: el impacto de los incendios y el calor
La temporada turística en Aragón estuvo marcada por dos realidades completamente diferentes. Los incendios forestales redujeron el flujo de turistas en la comarca de Cinco Villas, mientras que en los Pirineos y en la provincia de Teruel se mantuvo el balance general del verano. El turismo de naturaleza y de montaña permitió compensar parcialmente el impacto de los incendios en algunos de los principales centros turísticos de esta autonomía.
Además, el verano dejó resultados desiguales en Andalucía dependiendo de cada territorio. Así, en la provincia de Cádiz la ocupación hotelera se mantuvo en niveles muy elevados – un 88,3% en julio y alrededor del 92% en agosto. Destacan especialmente destinos costeros como Rota, Chipiona y Conil, donde este indicador alcanza el 96%. En Huelva, agosto terminó con una ocupación del 89,45%, aunque los representantes del sector advierten de una reducción de la duración media de las estancias.
Por el contrario, los hoteleros de Sevilla estiman la ocupación estival en torno al 60%, por debajo de los niveles de años anteriores, y atribuyen este descenso al efecto disuasorio provocado por las sucesivas advertencias sobre «olas de calor». El sector espera recuperar los indicadores en otoño gracias a eventos como la Bienal de Flamenco.
El turismo sigue siendo uno de los pilares de la economía española
En definitiva, 2026 terminará demostrando una vez más claramente la fortaleza del sector turístico en España. Sin embargo, los grandes incendios y el calor extremo representan una cierta amenaza para el sector, que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), representa el 12,6% del PIB nacional.


