El Servicio Valenciano de Empleo y Formación (Labora) publicó a principios de año un informe con estrategias futuras de empleo para la Comunitat Valenciana. Una de las medidas que recogía es la reducción de la jornada laboral a 32 horas, en otras palabras, en cuatro jornadas de trabajo y tres de descanso. Asimismo, Intersindical Valenciana redactó en septiembre de 2020 cinco propuestas de racionalización del tiempo de trabajo, en las que también se hallaba esta idea.
A día de hoy, Las Naves, entidad pública de Innovación Social y Urbana de Valencia, se ha puesto en contacto con la Consellería de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo para manifestar su interés a sumarse a este proyecto piloto que está preparando la Secretaría Autonómica de Ocupación, que ocupa Enric Nomdedéu, y que en los presupuestos de este año incluyen una partida de cuatro millones de euros para desempeñarla. El secretario autonómico de Empleo declaró que esa cantidad se destinará a subvencionar empresas que reduzcan la jornada laboral de sus empleados sin tener que bajar los salarios.
La iniciativa se produce a instancia del representante legal de los trabajadores por Intersindical Valenciana en Las Naves, Javier Ibáñez, que trasladó esta propuesta en la tabla de negociación después de salir electo el pasado mes de febrero, y ha sido muy bien recibida por la Secretaría Autonómica de Ocupación.
La primera empresa valenciana en adoptar la reducción de jornada fue Zataca Systems, ubicada en Elche, quién declaró que tras la implantación de la medida se había disparado la demanda de empleo en la misma.
La implantación de la jornada de cuatro días acarrea grandes beneficios, no obstante, el principal es la conciliación de la vida familiar con la laboral. De esta manera, se reduciría el estrés y las enfermedades derivadas del mismo. Todo ese conjunto, produciría un alto nivel de productividad en el trabajo tan beneficioso para la empresa como para el trabajador.


