En 2022 la recuperación del sector inmobiliario residencial en la provincia de Alicante ha sido desigual, aunque ha mostrado una evolución mucho más rápida que el resto del país. Sin embargo, el aumento de las compraventas ha sido mucho más notable en las localidades costeras (y no en todas) que en ciudades industriales o en el interior.
En concreto, ciudades como Torrevieja y Orihuela cerraron el ejercicio de 2022 con un volumen de transacciones de vivienda muy superior al que presentaban hace 15 años, antes del inicio de la crisis hipotecaria. Un fenómeno similar, pero con unos términos absolutos más modestos, tuvo lugar en Jávea y Benidorm.
Así lo reflejan las estadísticas del Ministerio de Vivienda, según las cuales el año pasado se vendieron en Torrevieja 7.806 pisos y casas, un 54% más que en 2007. Además, Torrevieja es el líder absoluto en número total de transacciones y en progresión del mercado en comparación con 2021, cuando se registraron 5.013 compraventas.
En términos absolutos, Alicante ocupa el segundo lugar con 7.750 transacciones, una cifra bastante comparable a la de 2007 (7.803). En tercera posición se sitúa Orihuela, donde se registraron 5.238 compraventas de vivienda (un 6,5% más), seguida de Elche (3.622) y Benidorm (2.324). La capital turística de la Costa Blanca superó en un 29% el último ejercicio anterior a la crisis.
A nivel provincial, el mercado inmobiliario de la provincia de Alicante creció un 25% respecto a 2021 y un 36% sobre 2019. El número total de operaciones de compraventa alcanzó las 57.946, lo que supone el 8% de todas las viviendas vendidas en España el año pasado, y el valor económico – 8.700 millones de euros (8.680 millones en 2007).


