El 31 de enero de 2020, Reino Unido se separó oficialmente de la Unión Europea, lo que generó muchas preguntas e incertidumbres. En particular, ¿podrán los ciudadanos del Reino Unido continuar comprando bienes inmuebles en los países de la UE, incluido España? ¿Qué cambios a este respecto esperan los vendedores y compradores? ¿Cuáles serán las consecuencias del Brexit 2020 para el mercado inmobiliario de España?
Hablemos de todo esto en este artículo.

Británicos: los mayores compradores extranjeros de viviendas en España

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en 2018 se registró una cifra récord de británicos que solicitaron la nacionalidad de otros países de la UE: 75 000 ciudadanos. Todavía no hay datos oficiales exactos para 2019, pero todo indica que la cifra será aún mayor, de al menos 85 000 ciudadanos.

Al mismo tiempo, España es uno de los destinos de inmigración más preferidos por los británicos, y hay buenas razones para ello: calidad y coste de vida; su maravilloso clima, con abundancia de días soleados; la calidad de los servicios: todo esto atrae a los ciudadanos británicos. Según las estadísticas del Ministerio del Interior de España (datos de 2019), alrededor de 366 000 británicos viven de manera permanente en el país. Esta cifra representa un 10% más que en 2018 y ocupa la tercera posición por nacionalidad de extranjeros en España.
Consecuencias del Brexit para el mercado inmobiliario español
Al mismo tiempo, un número mucho mayor de británicos, entre 800 000 a 1 000 000, según diversas fuentes, son propietarios de viviendas en España. Los ciudadanos británicos suman el 14% del total de operaciones de compraventa de bienes inmuebles en España. Incluso con el hecho de que su número ha disminuido en los últimos años debido a las expectativas del Brexit, los británicos se han mantenido y siguen siendo el mayor grupo extranjero de compradores de bienes inmuebles en España.

Muchos de los ciudadanos británicos que eligieron España para vivir, se decidieron por la opción de la compra de viviendas en este país, incluidas las viviendas de lujo, las cuales les permite obtener el visado de oro. El sector inmobiliario español tiene una gran demanda entre los compradores británicos. En primer lugar, debido a los asequibles precios en comparación con otros países europeos. En segundo lugar, debido a las bajas tasas hipotecarias.

De hecho, incluso en las dos principales ciudades españolas, Madrid y Barcelona, ​​las ciudades más caras de España, el precio de los bienes inmuebles es mucho más bajo que en otras capitales europeas, como París o Berlín.

Aunque Madrid y Barcelona siguen siendo los destinos de inmigración más atractivos para los británicos, las zonas costeras, como la Costa del Sol y la Costa Blanca son muy populares. Estos dos destinos atraen a los británicos, principalmente debido a su clima templado y soleado (el invierno de aquí es como el verano británico). Así como la proximidad del mar y sus magníficas playas, el estilo de vida tranquilo, la excelente gastronomía y una gran cantidad de entretenimiento para todos los gustos y edades. Además, el coste de las viviendas aquí es más asequible que en Madrid y Barcelona.
Especialmente a este respecto, destaca la provincia de Alicante, a la que pertenece la Costa Blanca. Los precios de la vivienda aquí son más que competitivos: un promedio de 1576 € por metro cuadrado (datos de enero de 2020 del portal web Idealista). Además, el clima, la infraestructura, la gastronomía y la calidad de las playas despuntan por encima de la competencia.

Miedo del Brexit duro y el debilitamiento de la libra esterlina

Consecuencias del Brexit para el mercado inmobiliario español
Según el registro de la propiedad, en 2017 el número de operaciones de compra de viviendas en España, por parte de los británicos, cayó un 9,4%. Aunque en 2018 aumentó, en el tercer trimestre de 2019, nuevamente se registró una caída. Los datos oficiales para todo el 2019 aún se desconocen.
El debilitamiento de la libra, que condujo a una disminución en el poder adquisitivo de los ciudadanos británicos, tuvo un impacto significativo en la disminución de la actividad de los compradores británicos.

La caída de la libra comenzó en 2016, en el año del referéndum para decidir si Reino Unido debía continuar, o por el contrario salir de la UE. La moneda británica cayó un 13,6% frente al euro y continuó cayendo, aunque no tan rápidamente, de 2017 a 2019. En 2019, la libra alcanzó su mínimo (1 073 €), pero luego comenzó a crecer y cerró el año con una tasa de crecimiento del 6.26%. Además, la libra continuó fortaleciéndose a medida que aumentaron las posibilidades de celebrar un Brexit con acuerdo favorable.

Brexit: ¿qué pasa ahora?

Consecuencias del Brexit para el mercado inmobiliario español
Los expertos coinciden en que el período más difícil asociado con el debilitamiento de la moneda británica y el miedo al «brexit duro» ha quedado atrás, y la actividad de los compradores del Reino Unido en el mercado inmobiliario español, comenzó a crecer nuevamente. Lo que va a pasar ahora depende, en primer lugar, de si se alcanzarán acuerdos beneficiosos entre el Reino Unido y la UE, en el sector de la vivienda, la atención médica, la fiscalidad, así como la movilidad de los ciudadanos británicos. Recuerde que, aunque en la medianoche del 31 de enero al 1 de febrero de 2020, el Reino Unido dejó oficialmente de ser miembro de la UE, este seguirá siendo miembro del Espacio Económico Europeo hasta el final de este año. Durante este tiempo, se alcanzarán los acuerdos necesarios y se establecerán nuevos términos de colaboración. Hasta ese momento, es imposible determinar exactamente qué consecuencias tendrá el Brexit para el mercado inmobiliario. Mucho dependerá de la fortaleza de la libra respecto al euro. Actualmente, su evolución es favorable.

Los expertos también señalan que, la situación en el mercado inmobiliario está muy condicionada a las circunstancias económicas. En este sentido, se enfatiza que, si la economía del Reino Unido experimenta dificultades, el poder adquisitivo de los británicos disminuirá, y esto conducirá a una nueva reducción en el número de compradores de bienes inmuebles. Según las previsiones del FMI, este año la economía del Reino Unido se está estabilizando y alcanzará una tasa de crecimiento del 1,4%, y en 2021 será del 1,5%. Recuerde que, debido a las preocupaciones sobre la posibilidad de un «brexit duro» en 2018 y 2019, la tasa de crecimiento económico del Reino Unido cayó hasta el 1.3%.

Aunque se sabe muy poco acerca de los posibles acuerdos entre Reino Unido y la UE en este momento, más que Londres y Bruselas parecen dispuestas a eximir de visados para estancias cortas (estancia de hasta 90 días en un periodo de 180), y que el alcance de los impuestos, en el área de la compra de viviendas por parte de particulares, no se vio afectada por el «Brexit».

Sin embargo, no hay muy buenas noticias con respecto a los británicos que no son residentes en España: para ellos, la tasa del impuesto sobre la renta puede aumentar del 19% al 24%, como para otros no residentes de la UE. Además, como ciudadanos de terceros países, pueden perder sus privilegios en el campo del Impuesto de Patrimonio. Lo cual significaría que el propietario deba pagar este impuesto por el tipo impositivo fijado por la comunidad autónoma donde se encuentre el mayor valor de sus bienes. Además, en muchas comunidades autónomas hay bonificaciones de hasta el 100% en este impuesto.

Sin embargo, la gran mayoría de los pronósticos actuales son positivos. Los expertos creen que el mercado inmobiliario español seguirá siendo atractivo para los ciudadanos británicos debido a sus numerosas ventajas. Además, incluso si la libra se debilita nuevamente (lo cual es poco probable), los británicos considerarán invertir en una moneda fuerte como el euro, así como en bienes raíces en los países de la UE, como un activo confiable y una opción rentable.

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