TL;DR: Dmitry Kesadov explora el llamado «estilo del sur» en los vinos españoles: un perfil generoso, maduro y profundamente mediterráneo. El autor analiza cómo el clima local moldea variedades como la Monastrell, la Alicante Bouschet – conocida en España como Garnacha Tintorera – y la Giró, repasa algunas de las bodegas que trabajan con ellas y recomienda qué vinos merece la pena buscar.
Sobre el autor: Dmitry Kesadov es experto en vino y periodista, graduado por la escuela Enotria. Vive en España desde 1996 y está especializado en gastronomía, vino y restauración como parte esencial de la cultura española.
El estilo del sur y la vida junto al Mediterráneo
Hola de nuevo. Soy Dmitry Kesadov, vuestro guía entre vinos, y hoy volvemos con una nueva entrega de nuestras notas gastronómicas.
Por mucho que a veces miremos con espíritu crítico algunos aspectos de la vida en España – y, en particular, de Torrevieja y la Costa Blanca –, conviene no perder de vista lo esencial: vivimos en una región de vacaciones.
Cómo acabamos aquí ya no importa demasiado. Lo importante es que vivimos en pleno corazón del Mediterráneo, en uno de esos lugares donde millones de personas, procedentes de climas mucho más duros, sueñan con pasar no solo la jubilación, sino una parte importante de su vida.
Pero las zonas turísticas también tienen su reverso. A menudo conservan un cierto complejo provinciano y no siempre confían en su propio criterio. Buscan legitimidad fuera y tienden a rendirse ante nombres ya consagrados.
También puede interesarte: los viñedos de Torrevieja y sus vinos locales.
Cómo los vinos locales salieron de la sombra de Rioja y Ribera
El vino es un ejemplo perfecto.
Cuando llegamos por primera vez a España, a mediados de los años noventa, las cartas de los restaurantes de Torrevieja y de los alrededores solían ofrecer blancos de Rueda y tintos de Rioja o Ribera del Duero. Lo que casi nunca aparecía eran vinos elaborados en la propia zona.
La situación ha cambiado radicalmente. Aun así, todavía escucho a quienes sostienen que solo merece la pena beber Pesquera, Matarromera o Pago de Carraovejas, mientras que los vinos del sureste español se reducen a etiquetas baratas, dulzonas y sin demasiada finura.
Ya va siendo hora de desmontar ese prejuicio.
En un artículo anterior hablamos de la gran variedad emblemática del sureste peninsular – la Monastrell – y del salto cualitativo protagonizado por bodegas como Casa Castillo, Cerrón, Barahonda o Casa Agrícola. Hoy estos proyectos pueden medirse sin complejos con algunas de las mejores bodegas de España y del panorama internacional.
Los vinos mediterráneos empiezan a entenderse como la expresión de una identidad propia, de un estilo que, de manera amplia, podríamos llamar «sureño».
¿Te gustaría conocer mejor Alicante y el sur de la Costa Blanca? Descubre propiedades en una región donde el vino, la gastronomía y el estilo de vida mediterráneo forman parte de la vida cotidiana.

Qué entendemos por estilo sureño
La mayoría de los aficionados al vino entienden la idea de forma intuitiva: vinos con cuerpo, graduación generosa, aromas de mora y fruta negra, sabores maduros, un punto de dulzor y una textura ligeramente rústica. Son vinos cálidos, amplios y expresivos.
La nueva generación, sin embargo, ya no se basa únicamente en la potencia ni en la fruta sobremadura. Los mejores ejemplos actuales son más suaves, complejos, aterciopelados y equilibrados.
¿Qué imprime entonces ese acento meridional? ¿Hasta qué punto es reconocible el estilo mediterráneo de Alicante y de las zonas vecinas? ¿Es la Monastrell la única responsable de este renacimiento? ¿Y qué botellas merece la pena comprar?
Para responder, conviene mirar más allá de la Monastrell y detenernos en otras variedades capaces de expresar el mismo paisaje.
Las variedades clave de la región
La primera de ellas es la Alicante Bouschet, conocida en España como Garnacha Tintorera.
Otros dos nombres suenan cada vez con más fuerza: Giró y Garnacha Peluda. Esta última – peluda alude a los finos pelillos del envés de la hoja – se considera una variante de la Garnacha.
La Giró, en cambio, se reconoce ya como una variedad local diferenciada y se perfila poco a poco como una de las uvas con mayor proyección en la zona.
Existen más de mil variedades de uva en el mundo. Es imposible afirmar con total certeza por qué precisamente estas quedaron tan ligadas al Mediterráneo, pero el clima ofrece una explicación bastante convincente.
Cómo el clima define el carácter del vino
No elegimos las variedades: ellas eligieron este paisaje
En cierto modo, no fuimos nosotros quienes elegimos estas uvas; fueron ellas las que eligieron la región.
Esta parte de España recibe mucho sol y muy poca lluvia. Por eso sobrevivieron, de manera natural, las variedades capaces de soportar el calor y la sequía.
La vid prospera allí donde muchas otras plantas se rinden. La Monastrell, la Garnacha Tintorera y la Giró se adaptan especialmente bien a las condiciones secas y cálidas. Sus raíces se hunden profundamente en busca de humedad.
En esas capas antiguas del suelo encuentran mucho más que agua. Absorben minerales y otros elementos que ayudan a explicar la madurez, la intensidad frutal y la generosidad de los vinos locales.
Por qué la Garnacha Tintorera ofrece un color tan intenso
La Garnacha Tintorera pertenece al pequeño grupo de las variedades tintoreras. A diferencia de la mayoría de las uvas negras, no solo tiene la piel oscura, sino también la pulpa coloreada.
La mayoría de las variedades tintas tienen la pulpa clara, lo que permite elaborar con ellas rosados, tintos ligeros e incluso vinos blancos. En los últimos años se ha popularizado también la elaboración de blancos a partir de uvas tintas, bajo estilos como blanc de noirs y fórmulas similares.
Las variedades tintoreras pudieron conocerse ya hace miles de años en el antiguo Próximo Oriente. Con el tiempo, algunas familias de uvas emparentadas se desplazaron hacia el Mediterráneo y otras hacia el Cáucaso, donde la Saperavi se convirtió en uno de los ejemplos más célebres.
Resulta sugerente imaginar que, después de que los fenicios llevaran uvas de pulpa oscura a las costas hispanas, la palabra tinto terminara asociándose al vino rojo. En español, tinto evoca algo teñido, oscuro, casi entintado – una imagen bastante más expresiva que el simple adjetivo rojo.
Alicante Bouschet, o Garnacha Tintorera
Detengámonos ahora en la Garnacha Tintorera.
Las fuentes francesas suelen reivindicar el origen de esta variedad, y la familia Bouschet, formada por destacados ampelógrafos franceses, tuvo un papel decisivo en su historia moderna. Aun así, el propio nombre de la uva conserva una vinculación evidente con los viñedos de Alicante.
En nuestra zona pueden encontrarse ejemplos monovarietales de productores como Volver o Finca Ancestral, aunque lo más habitual es que la Garnacha Tintorera participe en ensamblajes.
En la vecina D.O. Almansa, en cambio, es una de las variedades que definen claramente el territorio.
Los vinos de Almansa como puerta de entrada al estilo sureño
Laya y Atalaya son dos etiquetas bastante accesibles vinculadas al grupo Juan Gil. También resulta sencillo encontrar sus vinos elaborados con Monastrell.
A veces se critica a este grupo por llevar el estilo sureño demasiado lejos. Algunos de sus vinos de la zona o de Aragón alcanzan el 15% e incluso el 16% de alcohol. Con todo, para quien quiera comprender este perfil de forma clara y directa, siguen siendo referencias útiles.
Piqueras trabaja, a mi juicio, con mayor contención y finura. Hace tiempo tuve la oportunidad de compartir mesa con el propietario y enólogo gracias a Falcon Vines.
En una degustación organizada por Falcon descubrimos el ensamblaje Gold Label: un vino extraordinariamente suave, con fruta madura, cremosidad y recuerdos de helado y crème brûlée.
Quizá no sea una botella para todos los días. Pero al final de una semana intensa, en una terraza y en buena compañía, resume muy bien el lado más hedonista del Mediterráneo.
Almansa se adentra en el interior y pertenece geográficamente a La Mancha, pero por clima y por espíritu continúa muy vinculada al mundo mediterráneo.
Descubre más sobre variedades locales, zonas vitivinícolas y tradiciones en nuestra guía de los vinos de Alicante.

Giró: una de las grandes promesas de la región
Hablemos ahora de la Giró.
Durante mucho tiempo permaneció a la sombra de la Monastrell e incluso llegó a considerarse una variante de la Garnacha. Hoy, sin embargo, muchos viticultores ven en ella una de las claves del futuro de la región.
La Giró conserva la personalidad mediterránea y la madurez de la Monastrell y de la Garnacha Tintorera, pero aporta una acidez más viva, mayor precisión, elegancia y una delicadeza que la distingue claramente.
Giró de Abargues y las viejas cepas de Marina Alta
Cuando Pepe Mendoza emprendió su camino en solitario tras dejar la bodega familiar, recorrió la comarca buscando viñas antiguas. Finalmente encontró cepas centenarias de Giró en la zona de Abargues, cerca de Xaló, en la Marina Alta.
De aquellas viñas nació Giró de Abargues 2018, un vino que, pocos años después, comenzó a recibir de forma constante puntuaciones cercanas a los 95 puntos por parte de Parker y otros reconocidos críticos internacionales.
Para Pepe Mendoza, la Giró es una variedad insustituible. Su mineralidad, sus aromas de monte bajo y su frescura equilibran de forma natural la potencia característica de los vinos mediterráneos.
Curii y el colectivo Giropa
El trabajo de recuperación de la Giró había comenzado incluso unos años antes gracias a Violeta Gutiérrez de la Vega, hija de Felipe Gutiérrez de la Vega y Pilar Sapena, propietarios de la bodega familiar creadora del célebre moscatel dulce Santa Diva.
Primero desarrolló el proyecto dentro de la propia bodega familiar. Más tarde nació Curii, su iniciativa personal junto al prestigioso sumiller Alberto Redrado, copropietario del restaurante La Escaleta.
Posteriormente surgió Giropa, un colectivo formado por cinco pequeñas bodegas unidas por un mismo objetivo: recuperar y poner en valor la variedad Giró.
Todo indica que la «Giró-manía» sigue creciendo, aunque probablemente su auténtica consagración aún esté por llegar.
Cómo descubrí el potencial de la Giró
Personalmente empecé a creer de verdad en esta variedad tras catar a ciegas un vino de la familia Cañizares, responsable de proyectos como Volver o Tarima.
Durante toda la degustación estaba convencido de que se trataba de uno de los Syrah de Rafa Cañizares, una variedad que había probado en numerosas ocasiones y en diferentes gamas.
Sin embargo, aquel vino tenía algo distinto. Recordaba, en cierto modo, a algunos grandes vinos de Gredos o de El Bierzo.
Solo al final descubrí que había sido elaborado por Sofía Cañizares, hija de Rafa, y que la protagonista era la Giró.
Las impresiones obtenidas sin prejuicios suelen ser las más sinceras. Desde aquel día decidí seguir explorando esta variedad con mucha más atención.
Variedades internacionales y ensamblajes de éxito
Junto a la Monastrell, la Giró y la Garnacha Tintorera, la región también cultiva variedades internacionales como Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot o Petit Verdot.
Con frecuencia se ensamblan con la Monastrell para aportar mayor estructura, frescura y precisión. Algunas combinaciones funcionan especialmente bien.
Entre las referencias más interesantes destacan:
- Al Lado de la Casa – Monastrell y Syrah, Bodega Castaño.
- Clio – Monastrell y Cabernet Sauvignon, Bodega El Nido.
- Lualma – Monastrell, Syrah y Garnacha Tintorera, Bodega Barahonda.
Qué vinos de estilo mediterráneo merece la pena buscar
Mi impresión es que esta parte de España ya contaba con una tradición vinícola muy desarrollada en tiempos de fenicios y micénicos, probablemente incluso antes.
Aquella sociedad tenía otra forma de entender la vida, y también otra forma de entender el vino.
No era un vino mejor ni peor que el actual; simplemente respondía a una filosofía distinta, profundamente ligada al Mediterráneo y a su manera de disfrutar de la mesa.
Por eso, cuando hablamos de vino español, suelo recomendar empezar precisamente por las regiones que mejor conservan esa identidad mediterránea.
Vale la pena buscar especialmente:
- Monastrell y Bobal de Valencia y Castilla-La Mancha – D.O. Utiel-Requena, D.O. Manchuela y D.O. Méntrida.
- Monastrell y Moscatel de Murcia y Alicante – D.O. Alicante, D.O. Jumilla, D.O. Bullas y D.O. Yecla.
- Garnacha Tintorera de la D.O. Almansa.
- Syrah cultivada en el litoral mediterráneo español.
El estilo mediterráneo es mucho más que una forma de hacer vino. En el blog de Alegria encontrarás artículos sobre gastronomía, cultura, ciudades y tradiciones que ayudan a comprender el auténtico estilo de vida español.

La tradición vitivinícola del Mediterráneo
La parte más técnica de estas notas llega a su fin. Permitidme ahora una breve reflexión.
Si el llamado estilo mediterráneo dominó la historia del vino durante tantos siglos, surge una pregunta inevitable: ¿cómo fue posible que el liderazgo mundial terminara desplazándose hacia Burdeos, Borgoña o Champaña?
¿Por qué hoy celebramos las grandes ocasiones con Champagne y no con los extraordinarios vinos históricos del Mediterráneo, como el Jerez, el Fondillón alicantino, la Madeira o tantos otros vinos del sur de Europa?
Cuando el centro del mundo del vino se desplazó hacia el Atlántico
La respuesta va mucho más allá del vino.
Con el paso del tiempo, el Mediterráneo dejó de ser el centro político, económico y cultural del mundo occidental.
Ciudades como Génova, Venecia, Sevilla, Cartago o Alejandría dejaron de marcar las tendencias. Durante los tres últimos siglos, el protagonismo pasó progresivamente al mundo atlántico.
Los viticultores franceses dejaron de ser discípulos para convertirse en referentes internacionales. Los británicos, grandes comerciantes y consumidores de vino durante siglos, pasaron a ejercer también como críticos, escritores y prescriptores.
Fueron ellos quienes ayudaron a definir qué debía entenderse por un «gran vino» y quienes construyeron buena parte del lenguaje moderno del vino.
No lo planteo como una crítica. La cultura vinícola francesa y británica ha aportado páginas extraordinarias a la historia del vino, y varias generaciones hemos aprendido gracias a sus libros, bodegas y escuelas.
Pero conviene recordar que mucho antes de que existiera esa jerarquía moderna, el Mediterráneo ya poseía una cultura vinícola sofisticada y profundamente arraigada.
Era una forma distinta de entender el vino: menos centrada en la puntuación y más en el placer de compartir la mesa, la gastronomía y el estilo de vida.
Durante siglos, vinos como los de Jerez, Alicante, las Islas Canarias y otros grandes territorios mediterráneos estuvieron entre los más apreciados del mundo.
En aquella época, muchas de las ciudades vinícolas francesas que hoy asociamos con el prestigio eran todavía modestos puertos comerciales que recibían barcos cargados con vinos procedentes de España y de otros rincones del Mediterráneo.
Un último consejo antes de despedirnos
Y con esta reflexión podemos dejar la teoría a un lado y hacer lo más agradable: visitar una buena tienda de vinos.
Si es posible, mejor una vinoteca especializada.
Comprar por Internet resulta cómodo, pero nunca podrá sustituir el sonido de las botellas al chocar suavemente, la conversación con quien conoce cada etiqueta o el placer de descubrir un vino inesperado durante una pequeña cata improvisada.
Con un poco de suerte, esa visita terminará convirtiéndose en un agradable viaje por los sabores del Mediterráneo.
Enlaces útiles
Vinos recomendados:
- Giró de Abargues 2024
- Sofía Cañizares Giró vino tinto
- Lualma 2022
- Piqueras Gold Label
Dónde comprar:
Espero haber despertado vuestra curiosidad por los vinos de nuestra tierra.
Hasta la próxima.

Preguntas frecuentes
¿Qué caracteriza al llamado estilo mediterráneo del vino español?
Se trata de vinos intensos, generosos y expresivos, con abundante fruta madura, cuerpo, calidez y una marcada personalidad. Las elaboraciones más actuales conservan ese carácter mediterráneo, pero incorporan mayor frescura, equilibrio y complejidad.
¿Qué variedades representan mejor este estilo?
Entre las variedades más representativas destacan Monastrell, Alicante Bouschet (Garnacha Tintorera), Giró, Bobal y Syrah cultivada en el litoral mediterráneo. También se emplean Cabernet Sauvignon, Merlot o Petit Verdot en numerosos coupages.
¿Por qué la variedad Giró está despertando tanto interés?
Porque combina la madurez propia del clima mediterráneo con una acidez más marcada, notas minerales, aromas de monte bajo y una gran elegancia. Muchos productores consideran que puede convertirse en una de las variedades más importantes del futuro en Alicante.
¿Dónde pueden encontrarse buenos vinos de Garnacha Tintorera?
La D.O. Almansa es una de las zonas de referencia para esta variedad. Etiquetas como Laya, Atalaya o varios vinos de Bodegas Piqueras son excelentes opciones para descubrir su personalidad.
¿Qué denominaciones de origen conviene conocer para descubrir el auténtico estilo mediterráneo?
Merece la pena explorar vinos de D.O. Alicante, D.O. Jumilla, D.O. Yecla, D.O. Bullas, D.O. Almansa, D.O. Utiel-Requena, D.O. Manchuela y D.O. Méntrida.
Lecturas recomendadas
La información de este artículo tiene carácter exclusivamente informativo. No constituye asesoramiento jurídico, fiscal ni una oferta pública.


